Hay tardes en las que creo que la paz de la que todos hablan, es un sueño que vaga como un espíritu en el agua. Tal vez sea que la realidad de la belleza que posee, radique en el misterio de su esplendor. Pero yo no creo en la paz. Pues la naturaleza imperfecta del hombre hace imposible su existencia. Lo mismo sucede con el amor, porque nos parecemos como una gota de agua al mar.
Estoy seguro que al escribir de amor no hay arte sino dolor.
Estoy seguro que al escribir de amor no hay arte sino dolor.
El amor no duele ......... mejor dicho, no debería doler !!
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